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El liberalismo no es de izquierda o de derecha

El liberalismo no es de izquierda o de derecha

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En este espacio he escrito con frecuencia sobre la libertad y su importancia absoluta para todos los ámbitos de nuestra vida; por algo decimos, “en la duda, la libertad”. En esta ocasión quiero plantear una pregunta: ¿qué implica ser un verdadero liberal?

Recientemente tuve la oportunidad de leer el libro de Deirdre McCloskey, Why Liberalism Works, una compilación de 50 ensayos donde responde a esta pregunta desde varias perspectivas: desde lo social y humano, hasta lo económico y político.

Para plantear una respuesta, debemos empezar por considerar el parteaguas que representa el Gran Enriquecimiento del siglo XIX, que fue impulsado por ideas de innovación y de libertad. La Revolución Industrial, materializó esta innovación en artefactos como la máquina de vapor y otras tecnologías, lo que eventualmente se tradujo en un incremento significativo en los ingresos de los trabajadores, a la vez que disminuyó su trabajo físico. En resumen: menos esfuerzo y mayor calidad de vida para todos.

A esta etapa en la historia por lo general se le relaciona directamente con el capitalismo.  Pero, de acuerdo con McCloskey, el Gran Enriquecimiento no se puede explicar solo por la acumulación de capital, como argumentan varios economistas o como el mismo nombre de este sistema económico sugiere. Se explica también por las ideas que surgen del liberalismo, una forma de pensar que permite al grueso de la población —por primera vez en la historia— tener una voz. Esta diversidad de puntos de vista es precisamente lo que nos enriquece.

Adam Smith planteó la importancia de lograr igualdad ante la Ley y que todos puedan tener la oportunidad de abrir un negocio u ocupar un puesto de trabajo. Coincido con Adam Smith y Deidre McCloskey en un punto esencial: el desarrollo económico es consecuencia de la libertad. Ninguna mejora es posible sin la capacidad de reinventarse, porque la innovación es hija de la libertad.

Coincido con Adam Smith y Deidre McCloskey en un punto esencial: el desarrollo económico es consecuencia de la libertad.

Tampoco podemos dejar a un lado la discusión política en torno al liberalismo. McCloskey resalta que la libertad, en la visión tanto de izquierda como de derecha, ha adquirido, paradójicamente, un significado coercitivo y acotado por el gobierno.

Además, el uso de la palabra “liberal” se ha pervertido: algunos la usan con relación a la simple acumulación de capital y otros, como los autodenominados “progresistas”, la utilizan para definirse —mientras que, contradictoriamente, proponen restringirnos al impulsar regulaciones cada vez más absurdas.

La autora muestra las diferencias entre los grupos autodenominados “liberales” y los que realmente se apegan al significado de esta palabra. También argumenta que el concepto de “capitalismo” se debe traducir como el “enriquecimiento global” y no como la visión simplista de acumular por acumular. Es tan absurdo pensar que el dinero es un fin en sí mismo como afirmar que la riqueza es perversa.

El enriquecimiento global, que surgió con la libertad de mercado, aumentó el ingreso promedio diario de los trabajadores en países como EE.UU., de tres dólares en el siglo XIX, a 130 dólares en la actualidad. Todo esto con la mitad de horas de trabajo, consecuencia de la innovación incesante, como describo en este artículo.

El proteccionismo del gobierno en el comercio generalmente corrompe, al favorecer al productor ineficiente pero vinculado políticamente y fijar un impuesto a las empresas que ofrecen bienes y servicios baratos, con lo que siempre se termina perjudicando a los segmentos más vulnerables. Esto viola la libertad de competir en el mercado para ofrecer mejores bienes y servicios, a precios cada vez más accesibles. Bien lo expresó Henry David Thoreau: “El gobierno es mejor cuando gobierna menos”.

Se habla mucho sobre la brecha entre ricos y pobres, pero la fuente más importante de inequidad ocurre por falta de oportunidades. Si millones de personas competentes logran salarios atractivos, esto beneficia a la economía en su conjunto: la riqueza no se debe distribuir, la riqueza se debe crear.

Se habla mucho sobre la brecha entre ricos y pobres, pero la fuente más importante de inequidad ocurre por falta de oportunidades.

McCloskey lo ejemplifica muy bien al señalar que no importa cuántos brazaletes de diamantes tenga un rico comparado con un pobre, lo que importa es que haya leyes laborales más flexibles que permitan a las personas de la base de la pirámide garantizar su consumo de bienes básicos y proveer una buena educación para sus hijos.

El liberalismo resultó en un incremento significativo en la calidad de los bienes y servicios disponibles para la gente en la base de la pirámide, donde se encuentra la verdadera riqueza de las naciones. La libre competencia nos ha hecho especialmente ricos en capital humano y nos ha convertido en una sociedad más equitativa para lo que realmente importa: calidad de vida, mejores bienes y servicios y mayor democracia.

El filósofo y economista Friedrich Hayek, nos enseñó que un verdadero liberal acepta los cambios en sí. La clave es renovarse. Libertad, innovación y competencia son los ingredientes de la fórmula infalible de creación de prosperidad incluyente.

Un verdadero liberal no se define en la dimensión política de izquierda o derecha, sino que se ubica en una escala distinta. Para él, lo más importante es que los más vulnerables entre nosotros tengan la posibilidad de acceder a una vida digna.

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134 comentarios

MORENO ANDRES, Italia - Roma 22 mayo, 2021

Pienso que la libertad no puede ser tal sin reglas precisas, claras y constructivas. Es necesario que todo proceso social no se funde sobre una libertad plena, sino también que se creen estructuras que regulen la acción colectiva sin minar la libertad. La migración demuestra este concepto: si hay reglas de base iguales la libertad individual puede alcanzar el bienestar personal y colectivo.

Gil Morales, Chihuahua 29 marzo, 2021

Plutarco lo dijo hace siglos: “Los animales de una misma especie difieren menos entre sí que unos hombres de otros”. Y considero cierta esta definición, puesto que los humanos tenemos una inmensa gama de diferencias entre nosotros, que resulta demasiado difícil encontrar la “causa-raíz” de nuestras problemáticas, sin caer por supuesto en tópicos filosóficos. Luego entonces los diferentes niveles de desarrollo resultan abismales obedeciendo a aspectos genéticos, situacionales, entornos sociales, geográficos, etc. Ahora bien, al menos teóricamente la función primordial de los gobiernos no es otra sino regir y fortalecer la economía, así como redistribuir la riqueza, a través de un mecanismo de contraprestaciones en servicios e infraestructura, entre otros, con beneficios colectivos. Pero introducirnos en la mente de cada persona resulta muy difícil, puesto que actúa de acuerdo con los más diversos factores, que son solamente suyos, y el éxito o fracaso se determina de acuerdo a esas premisas. Recuerdo a una persona que no se cansaba de decirnos: “Miren; la suerte se reparte al filo de las 5 de la mañana”. Si te presentas a las 9 o 10, ya no encontrarás nada, y así…

Giorgio, Guatemala 15 marzo, 2021

Partiendo del pensamiento filosófico de Thoreau, tendríamos que decir dos puntos: no hay brecha entre ricos y pobres, y no hay inequidades. La brecha es un concepto fabricado, pongo un ejemplo: el pobre tiene la posibilidad de acceder a un iPhone igual que el rico. En el caso de las inequidades tampoco estaría de acuerdo, una persona puede comprar la lotería en Estados Unidos y ganar 280 millones, mientras al rico le llevó 25 años lograr 100 millones. Hay sí un factor que distorsiona todo, se llama Estado. Ahora conecto con Thoreau, Jasay, Hayek, Mises, Bastiat, el problema de la pobreza (brecha o equidad, términos de izquierda), es la intervención del Estado, no solo es no gobernar, sino su sola existencia provoca que la pobreza se dé y en muchos casos empuje hacia la pobreza extrema. Agregaría que los políticos ladrones roban más al pobre que al poseedor de muchos bienes, es natural.

Giorgio, Guatemala 15 marzo, 2021

Caminemos hacia la libertad, tratando de ser libertario y no liberal. El liberal tiene un problema, espera que el Estado solucione sus problemas, cuando los impuestos son ya un robo. ¿Cómo podríamos decirle a un ladrón dame de tu robo? Sin embargo, existe aquel que sabe que el Estado no es más que uno que se aprovecha del pobre o del rico. Enredamos que el rico o el pobre no son malos per se, y serlo tampoco, el dilema aún es cuántos pobres saldrían de la pobreza o cuántos ricos ayudarían más a los pobres si no fuera por lo que Hayek llamó el hijo del leviatán, o sea, el político que solo quiere hacer el mal, al rico o al pobre. De hecho, la culturización de brecha y equidad viene de la ONU, que está llena de amigos de políticos ladrones, gente que trata de eliminar la riqueza y la pobreza con sus dos y la renta básica. Qué ignorancia, eso causaría más pobreza.

MTRO. JOSE EDUARDO GARCIA MONTOYA, Edo. de Hidalgo 10 marzo, 2021

Cualquier información que impulse el desarrollo económico será benéfica, siempre que se ajuste a un modelo de desarrollo integral de un país. Por este medio, quiero solicitarle un espacio para hacerle llegar un proyecto de Desarrollo Social, en el componente: Alimento y Salud. Su participación como ente social y su compromiso en la comunicación de ideas y principios sociales, me permite compartirle dicho proyecto, para su atención y de ser el caso, su opinión. Si tiene un espacio en su agenda diaria, me daría por satisfecho que lo reciba y conocer su punto de vista. Agradezco de antemano, la respuesta a este mensaje. Queda de usted su atento y seguro servidor.

Jesus Morales, Nuevo León 05 marzo, 2021

Muy bueno, deja mucho que pensar y te inserta esa curiosidad por querer conocer más de estos temas.

Fabián , CDMX 03 marzo, 2021

Los capitalistas deben mejorar los sueldos a sus empleados, para que tengan una vida digna y puedan consumir lo básico. Es una cadena que les conviene a los dos, pero más al capitalista: mejor ingreso, mayor demanda.

Cristopher, Ciudad de México 02 marzo, 2021

Excelente.

Marcos Antonio Rosas Rodriguez , Tlalpan Ciudad de México, DTO-14 27 febrero, 2021

Me agrada ver cómo podemos tener una mejor visión y con puntos de vista más amplios, respetando las ideas de los demás.

Angelica Amarilis Valenzuela Camey , Guatemala 6914 26 febrero, 2021

Buen mensaje

José pascual chable Peralta, DAZ LAS AMÉRICAS 26 febrero, 2021

Solo es un comentario: el liberalismo también se debe dar en las empresas, ya que los empleados trabajando en libertad y coadyuvando en generar bienestar a la empresa, es justo que después de un tiempo favorezca con condiciones para que surjan nuevas y pequeñas empresas, ojo, sin importar las clases sociales y no favoreciendo el amiguismo y el compadrazgo. Brindando oportunidades de verdad y honestas a los trabajadores, brindándoles un salario justo para que vivan bien y se sientan parte de esa empresa.

Joel, Ecatepec 26 febrero, 2021

Excelente blog. Recomendable.

Carlos enrique cano hernandez, Yucatan 26 febrero, 2021

Es muy buena la información sobre los grandes filósofos del desarrollo económico, sin embargo, no comparto los ideales. Decir que la libertad viene de la automatización y de mejorar la calidad de los bienes o servicios producidos, por máquinas, si con ello lo único que mejora es el bolsillo del capitalista, es porque el capitalista cada día produce más y gasta menos lo que se traduce en enriquecimiento acelerado para él. Sin embargo, para los de la base de la pirámide pasan años ganando una miseria, esperando que el gobierno obligue al capitalista a pagar impuestos con los que provea de educación y salud a los mismos empleados de las grandes organizaciones. Desde mi punto de vista, la libertad o liberalismo debe surgir de un equilibrio entre el socialismo y el capitalismo. Sin lugar a dudas en un sistema económico siempre habrá ricos y habrá pobres, pero depende de los capitalistas la calidad de pobres que generamos cada día. Y cómo generan más pobres las empresas, en 2 vías: desde sus empleados al pagarles un sueldo que ni alcanza para cubrir sus gastos básicos y 2, desde el encarecimiento de sus productos ya que cada vez los precios suben buscando no perder el margen de ganancia, mientras que cada vez a la base de la pirámide se le castiga más y solo buscamos complacer a la clase media. No olvidemos que si buscamos un desarrollo no podemos seguir estudiando a los que hoy nos tienen presos en este sistema.

Francisco Javier Hernández Cerón, Tiendas Neto oriente 26 febrero, 2021

Estoy sumamente interesado en que me sean compartidas las publicaciones

Miriam Hayde Josefina Gutiérrez Ramírez, Guadalajara, Jalisco Dice. Hermosa Provincia 26 febrero, 2021

Excelente, sin prejuicios todos avanzamos.

Lupita Bello , Nayarit 26 febrero, 2021

Totalmente de acuerdo

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