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Tu pensión no es gratis

Tu pensión no es gratis

Tu pensión no es gratis

Comparto en este espacio mi artículo de opinión publicado en los diarios El Financiero y El Horizonte.

Tu pensión no es gratis, es el beneficio justo que cosechas hoy como resultado de décadas de esfuerzo. Es el uso PRESENTE de lo que has ahorrado en el pasado —y los réditos que obtuviste sobre ese ahorro, acumulados a lo largo de muchos años.

Tu ahorro no es trivial, es el sacrificio que has hecho en el consumo diario de tu familia para poder lograr un futuro seguro mediante una pensión suficiente. Sin tu ahorro, no tienes pensión. Y sin réditos adecuados, tu pensión no alcanza.

¿Quién debe ahorrar para lograr una pensión digna?

¿Quién debe sacrificar el consumo personal y de su familia para poder disfrutar en un futuro de su ahorro? El pensionado. Él y sólo él tiene la obligación de ahorrar para aspirar a un futuro digno.

¿Qué decir del patrón del pensionado? ¿No debería acaso contribuir a la pensión del trabajador? No, porque en realidad el patrón no tiene incentivo alguno para garantizarle una pensión digna, especialmente en este mundo con enorme movilidad laboral. Para el patrón, cualquier contribución a la pensión del trabajador es sólo un impuesto más. Es un gravamen extra a quienes creamos las fuentes de trabajo, con el mismo efecto disuasivo que los llamados “impuestos al pecado”, como los que se aplican al tabaco, al alcohol y a los alimentos altamente calóricos.

Los que proponen que “el Estado se haga cargo” de las pensiones, son ignorantes de la realidad económica.

Entonces, ¿no debería ser el Estado quien contribuya a pagar la pensión del trabajador? El Estado en realidad somos todos los que contribuimos a su existencia a través del pago de impuestos —que como su nombre lo indica, no son opcionales—. Para el Estado, cualquier contribución al sistema de pensiones es sólo un gasto más y no una forma de ahorro. Los que proponen que “el Estado se haga cargo” de las pensiones, son ignorantes de la realidad económica, desconocen que es imposible crear prosperidad por decreto y ponen en riesgo el pacto intergeneracional que nos obliga a dejar un mejor mundo para nuestros hijos y nietos.

¿Y qué pasa con los réditos?

Los réditos hacen crecer el ahorro de los pensionados a través del tiempo. Sin réditos, el ahorro de los pensionados pierde un impulso exponencial, se estanca:

  1. El primer componente de los réditos, por mucho, es la tasa de interés que se puede obtener por un ahorro líquido. La terrible política global de manipular a la baja las tasas de interés, ha ocasionado la extinción casi total de los réditos para los pensionados en las últimas dos décadas. Esta expropiación del ahorro es producto de la miopía de los bancos centrales que la han llevado a cabo para subsidiar el gasto corriente del gobierno —gasto que naturalmente no tiene ninguna rentabilidad—. Todo ello con la excusa de incentivar la “actividad económica.”
  2. El segundo componente, es el retorno que se pueda obtener de inversiones en valores o la participación en proyectos rentables. Las reglas del llamado “régimen de inversión” de los fondos de pensiones varían de un país a otro, pero en general es muy difícil que los llamados “Comités de Inversión” aprueben destinar recursos a proyectos productivos, ya que las reglas favorecen —por mucho— los préstamos, a tasas bajas, al gobierno. Esto resulta en una expropiacion equivalente a billones de dólares a nivel global en réditos no devengados, en perjuicio del trabajador.
  3. El tercer factor es negativo. Es el costo de administrar las pensiones que se cobra en forma de comisiones.

Se habla mucho de las altas comisiones como responsables del “bajo rendimiento de las pensiones”, pero en realidad éstas representan una parte mínima en comparación con los primeros dos puntos aquí señalados.

Como si las “altas comisiones” fueran el problema, hay quienes proponen alguna de estas dos opciones:

  1. Bajar las comisiones a través de un decreto de control de precios.
  2. Hacer que el Estado se convierta en gestor del ahorro del pensionado “de manera gratuita”.

Considero que cualquiera de estas dos alternativas sería desastrosa, pues mientras que la primera podría generar escasez del servicio de administración de pensiones, ante la ausencia de incentivos para proveer un servicio de calidad, en la segunda el Estado encontraría inevitablemente la forma de acelerar la expropiación de los recursos del trabajador —nunca faltarían “buenas razones” para hacerlo.

La única opción viable para reducir las comisiones de la administración de las pensiones es que haya competencia en el manejo de los fondos.

La única opción viable para reducir las comisiones de la administración de las pensiones es que haya competencia en el manejo de los fondos y que el pensionado sea libre de cambiar la gestión de su patrimonio a donde más le convenga, en el momento que quiera. Claramente, mientras más y mejores opciones existan mejor para el trabajador, quien podrá disfrutar con su familia de los mayores frutos por las décadas de esfuerzo y sacrificio.

Entonces, ¿qué hacemos?

  1. Reconocer que el ahorro es un sacrificio que tenemos hacer hoy para poder prever nuestro futuro.
  2. Reconocer que no debemos endeudar a las generaciones futuras con nuestra irresponsable conducta actual.
  3. Ahorrar por lo menos el 20% de nuestros ingresos y canalizar esos recursos a proyectos de inversión de largo plazo, como activos inmobiliarios y acciones de empresas de calidad, dejando sólo una mínima parte invertida en deuda gubernamental. Los patrones con sensibilidad social pagarán con gusto una parte de este ahorro, al considerarlo una inversión en el mantenimiento de su mayor activo, que es el capital humano de la empresa.
  4. Exigir a nuestros gobernantes terminar con la expropiación del ahorro por parte de los bancos centrales, incluido Banxico. Las tasas de rédito al ahorro deben, por naturaleza, ser siempre positivas.
  5. Exigir que la parte de nuestros ingresos que destinemos al ahorro y sus réditos, queden exentos del absurdo impuesto sobre la renta que hoy pagan.
  6. Exigir a nuestros gobernantes la libertad de cambiar de AFORE cuando así nos convenga y en el momento que nos convenga.

Si hacemos realidad estas propuestas, estaremos en un camino mucho más directo hacia la prosperidad incluyente. Las ideas cuentan mucho. Es momento de hacerlas realidad HOY.

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Emilio Ignacio Soriano Torres, Coatzacoalcos, Veracruz 06 abril, 2021

Considero que el ahorro es importante para poder aspirar a mejores condiciones de vida en el futuro. Sin embargo las políticas del gobierno no favorecen el incentivo de incrementar nuestro recurso monetario, ya que los réditos que se obtienen no son competitivos y pierden su valor a través del tiempo. Estoy de acuerdo que debería de haber opciones para poder invertirlos en proyectos rentables y generen un valor económico más atractivo que lo que ofrecen las afores.

Werner alberto argueta, Reynosa Tamaulipas mexico 06 noviembre, 2020

Es un honor poder suscribirnos en este blog y poder participar con una gran historia. La verdad, gracias señor Salinas.

Jesús Monroy, Estado de México 23 octubre, 2020

Totalmente de acuerdo con tu comentario Ricardo. El error más grande de la fuerza laboral es que siempre quieren que se les dé el pescado y no que se les enseñe a pescar. La base del éxito es la educación financiera, todo individuo debe conocer y entender esta materia. Comparto los puntos básicos de educación financiera: 1.- Ten claras tus metas y fija una estrategia para conseguirlas. 2.- Sé consciente de tus ingresos y vive conforme a ellos. 3.- Aprende a hacer presupuestos y cumplirlos. Identifica los tipos de ingresos y gastos que hay. 4.- Conoce la fiscalidad y posibles ayudas. Quizá hay gastos que puedas deducir a la hora de hacer la declaración de impuestos. 5.- Conoce los términos utilizados en finanzas personales. Ayúdate de libros o blogs especializados para hacer una primera aproximación que te permita distinguir un crédito de un préstamo, saber qué es un gasto fijo.

Jesús Monroy, Estado de México 23 octubre, 2020

6.- Pon tu dinero a trabajar invirtiendo en activos como bienes raíces. 7.- Presupuesta ahorrar cada mes una cantidad determinada, utiliza ese dinero para meterlo en una cuenta separada de los gastos. 8.- Antes de invertir, infórmate. Calcula los pros y contras. 9.- Conoce los riesgos. Cuando decidas poner tu dinero ya sea en un fondo o en Bolsa, antes de firmar sé consciente de los riesgos que existen. 10.- Prepara tu jubilación. Puede que seas joven y que el retiro te parezca algo que no va a llegar nunca, pero tarde o temprano lo hará y será más placentero si llegas con el bolsillo lleno. Mejor ir ahorrando poco a poco durante mucho tiempo que querer hacerlo en los últimos años antes de jubilarte. Saludos.

Yalyd Michel Bernal Ortiz, Estado de México 20 octubre, 2020

Me da tristeza que hasta mis 25 años conocí que es el Afore y me da más tristeza que mis clientes estén en ese limbo que se plantea aquí, "que el gobierno me mantenga", cuando nosotros somos los responsables de nuestro bienestar cuando ya no podamos laborar por edad o ya decidamos retirarnos del entorno laboral para vivir nuestro fruto de la cosecha de nuestro trabajo y poder disfrutar nuestra vejez. Es muy triste nuestra poca educación financiera que, aunque oímos hablar de Afore, nunca indagamos en el tema hasta que es muy tarde. Los clientes hasta evaden el tema cuando se les pregunta ¿dónde tiene su Afore? Y hasta huyen porque desconocen el tema y piensan que es para venderles, cuando es realidad es informarles que pueden ahorrar para su retiro y mejorar su calidad de vida en la vejez. Me gustó mucho el Blog, realmente describe que hoy es el mejor día para mejorar el mañana con nuestro trabajo. Responsabilidad. ¡Buena vibra!

Aaron cerecer, Puebla capital 20 octubre, 2020

Por qué no permitir que se invierta un porcentaje en oro y plata, que han demostrado excelentes resultados. También, que en las escuelas se dé educación financiera para no dejárselo todo a los patrones. Lo felicito por el valor de decir las cosas como son.

eduardo pereyra, cdmx 19 octubre, 2020

Estoy de acuerdo, pero es difícil cambiar la mentalidad de la gente. Es verdad que el ahorro es la fuerza que debemos impulsar para lograr las metas de bienestar económico, ser responsables con nuestros ingresos, enfocarlos a la medida y raciocinio de nuestros gastos. Pienso y creo que debemos aplicarlo a la compra de metales preciosos y conservarlos para fortalecer la economía.

Juan Carlos, México 19 octubre, 2020

Excelentes puntos de vista

Xóchitl Poujol Galván, Morelos 19 octubre, 2020

Es verdad que el ahorro es un hábito importante que nos pone en posición de afrontar dificultades futuras, pero también es justo reconocer que vivimos en una forma de organización social que limita en gran medida las posibilidades de ahorro. Los salarios son bajos, así que las posibilidades de guardar para el futuro, para la mayoría de las personas en México y en el mundo, son limitadas. No se puede dejar de lado que quienes se benefician de los bajos salarios son las empresas, a quienes por cierto no les gusta oír hablar de sacrificios o sufrimiento. Esas palabras son adecuadas para quienes trabajan para ellos. El tema entonces es por qué hablamos de esa manera, SUFRIMIENTO. Si hablamos de sufrimiento para unos, porque no reconocer que del otro lado hay avaricia y codicia que se pretende esconder con la idea de emprendimiento.

Xóchitl Poujol Galván, Morelos 19 octubre, 2020

Sabemos que las grandes fortunas se invierten mayoritariamente en objetos de lujo que luego son desechados y no en empresas que tengan como propósito crear riqueza para la sociedad, sí para los propios dueños. La riqueza se usa para tener poder, no para ser socialmente responsable, ya que se sabe que la riqueza que alguien produce no es sólo producto del ingenio de un sujeto, de una manera u otra toda la sociedad ha contribuido a esa riqueza. Mientras nuestra visión del mundo siga fragmentada de esa manera, en la que nos creemos separados unos de otros, en la que no nos damos cuenta que INDIVIDUO SIGNIFICA NO SEPARADO, continuaremos pensando en la idea de que la riqueza sólo es para esos “GANADORES DE ÉXITO”, presente en la idea de competencia (“sálvese quien pueda”, “si puedo aprovecharme de tu condición es porque así debe ser”). Esto no tiene que ver con reglas morales, económicas o sociales, es cuestión de CONCIENCIA ÉTICA, muy alejada de muchos.

Isael , Morelos mexico 19 octubre, 2020

Creo que le falta otra alternativa a sus propuestas de las afores y el fondo de pensiones públicas. Una es el siempre confiable ahorro en metales y la otra es la contratación de una pensión garantizada en una aseguradora como lo propone Jesús Huerta de Soto en sus libros.

JOSE EDUARDO AGUIRRE GLEZ, CDMX 17 octubre, 2020

Ricardo y qué opinas de los seguros PPR (Plan Personal de Retiro), que cada persona puede adquirir de manera independiente garantizando dos cosas: los rendimientos compuestos de todos los años que tenga tu ahorro y el blindaje de la inflación en tu dinero. Además de que el seguro que te protege ante incapacidad y fallecimiento hasta que llegues a tu meta deseada. Me encantó tu ensayo y creo que en las alternativas que propones para que la gente vea por su futuro en primer lugar pondría esta opción de ahorrar a través de una estrategia garantizada que además, es acorde a las posibilidades de ahorro de cada quien. Pero me gustaría muchísimo conocer tu opinión. 🙏 Saludos y quedo atento a tus comentarios 👌

Orieta Pacheco Ballesta, Torre2 piso 3 17 octubre, 2020

Una reflexión muy acertada. Lamentablemente vemos las cosas de esa forma porque no tenemos la cultura del ahorro y de prevenir el futuro y cuando el tiempo nos alcanza, queremos que los demás nos resuelvan lo que nosotros no atendidos antes. Gracias por hacernos reflexionar sobre el futuro. Nunca es tarde para empezar.

Francisco Martínez Bravo, Jilotepec Estado de México. 16 octubre, 2020

Completamente de acuerdo y entiendo que a primera vista esto genere polémica, pero es normal, a estas alturas y en estas condiciones de vida hoy la educación pública es cada vez más miserable y ni soñar con una EDUCACIÓN FINANCIERA a menos que nos comprometamos a leer, a instruirnos e INICIAR un raciocinio FINANCIERO diferente que NOS AYUDE A SALIR Y NO DEJAR A NUESTROS HIJOS ESTA MISMA HERENCIA.

José Miguel, Mexicali, Baja California 16 octubre, 2020

Entiendo su punto de vista, pero no podemos olvidar varios puntos importantes. Lo que usted plantea es una utopía: evidentemente si todos hacemos lo que usted dice, a los 45 años ya podríamos sobrevivir con los rendimientos de nuestros ahorros. Falta mucha educación y cultura financiera, hay personas que a los 18 años ya tienen que mantener a una hija, un hijo, que evidentemente no pueden tener un empleo bien pagado, que si emprenden algo y tienen buenos ingresos no saben qué hacer con ellos y aunque a nosotros nos parezca algo lógico, a esas personas no. Hay muchas personas que van cuesta arriba por falta de educación y culpar a alguien por eso es absurdo. Por eso mismo las AFORE son un despropósito, porque la gente piensa que puede sacar el dinero de ahí y de todos modos el gobierno los va a mantener, y aunque se deje el dinero no nos va a alcanzar cuando tengamos 65 años. Es la realidad y casi nadie lo dice.

José Miguel, Mexicali, Baja California 16 octubre, 2020

Entiendo que no le guste sacrificarse por empleados, nadie debe hacerse responsable por los actos de terceros, pero es el costo de generar riqueza. Debemos aprender a lidiar con eso. Además, la gente trabaja mejor si siente cierto grado de seguridad y apoyo de parte del patrón. En cuanto a la falta de motivación para ahorrar e invertir, es cierto, sobre todo meterle dinero a la AFORE no conviene, pero hay algunas opciones que pueden dar rendimientos más atractivos. El asunto es que uno debe investigar, leer las letras chiquitas, aprender un poco de impuestos. Aunque usted y yo no tengamos problema con eso, la mayoría de la gente sí. No podemos cambiar eso, no podemos evitar que nos afecte, pero sí podemos vivir mejor y compartir lo que sabemos con los demás. Con que una persona nos haga caso es ganancia. Comparto 100% lo que piensa, pero no somos un país en el que se pueda desarrollar ese mundo ideal. Necesitamos mucha educación y todos debemos colaborar con eso en la medida de lo posible. Para terminar, nada es gratis en esta vida.

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