Alternate Text

El origen de una nación

El origen de una nación

Tu pensión no es gratis

Hace casi 501 años, el 8 de noviembre de 1519, tuvo lugar un encuentro histórico: el emperador Moctezuma se reunió con el capitán español Hernán Cortés. Ninguno de los dos pudo imaginar que ese día cambiaría la historia del mundo.

Los mitos que giran en torno a la llegada de los españoles a territorio mexicano han llevado a convertir parte de la historia de nuestro país en un relato simplista, donde los “conquistadores” españoles se convirtieron en los malos y, en el lado opuesto, se ubican los mexicas “conquistados”. Pero si algo debemos entender, es que nuestra historia no es así: pocas veces se cuenta el efecto que Hernán Cortés tuvo en Moctezuma y lo que el gran Tlatoani mexica logró inspirar en el capitán general.

Esa tarde histórica fue marcada por las apariencias y el liderazgo que cada uno buscó demostrar: Moctezuma cargado por un séquito de 200 hombres y Cortés con una columna de guerreros montados en caballos y empuñando armas de fuego.

Las primeras apariencias son determinantes y ambos líderes confrontaron una forma de ver el mundo, de pensar y expresarse diametralmente opuesta a la que estaban acostumbrados: Moctezuma lidió con un Cortés que le hablaba de frente, sin rodeos y mirándolo a los ojos, lo que nunca sucedía ya que sus súbditos lo tenían prohibido. Por otro lado, el español se sorprendió por lo ceremoniosa, amable y civilizada que era la conversación entre los aztecas.

Dada la diferencia radical de visiones, naturalmente ese primer encuentro fue incómodo ya que cada uno de los protagonistas trató de imponer su punto de vista. Primero Cortés, quien no perdió el tiempo y en cuanto tuvo la oportunidad le habló a Moctezuma sobre la relevancia de convertirse al catolicismo, mientras que el gran Tlatoani, al sospechar las ambiciones de Cortés, le dejó en claro que él seguiría gobernando su imperio.

Moctezuma, al sospechar las ambiciones de Cortés, le dejó en claro que él seguiría gobernando su imperio.

Sin embargo, la desconfianza inicial se convirtió, meses después, en un sincero aprecio que culminaría con el llanto del español al presenciar la muerte del líder azteca.

El primer encuentro entre dos mundos jamás hubiera sido posible sin la intervención de Malintzin —doña Marina— quien tendió un puente entre ambos protagonistas.

Es importante terminar con la idea de una Malintzin “traidora”, que inspiró el término “malinchismo”. Por el contrario, si bien las circunstancias la llevaron a estar en el grupo de los españoles, fue gracias a ella que Cortés pudo entender mejor el pensamiento y la cultura indígena, que jamás dejó de admirar, como se muestra en sus Cartas de Relación.

Cortés consiguió formar aliados en su camino a Tenochtitlán, pero también evitó masacres y enfrentamientos por malos entendidos. Logró navegar en un mundo totalmente ajeno a él con la ayuda de Malintzin: allí empezó a configurarse nuestra cultura, que es la fusión de dos visiones.

Cortés logró navegar en un mundo totalmente ajeno a él con la ayuda de Malintzin: allí empezó a configurarse nuestra cultura, que es la fusión de dos visiones.

En ocasiones anteriores he hablado sobre el proyecto que Hernán Cortés tuvo antes, durante y después de la “conquista”, consistente en establecer un territorio donde el idioma náhuatl, las creencias mesoamericanas y la religión católica congeniaran bajo una gran nación mestiza. Incluso la misma toma de Tenochtitlán responde a este enfoque: más de cien mil tlaxcaltecas, texcocanos e indios de otros señoríos participaron como aliados de los españoles.

Desde un principio Hernán y el resto de los españoles se enamoraron de Tenochtitlán, el mismo Bernal Díaz del Castillo escribió:

“Nos quedamos admirados y decíamos que parecía a las cosas de encantamiento (…) algunos de nuestros soldados decían que si aquello que veían era entre sueños”.

Ese sentimiento de admiración inundó a Cortés hasta su último día. Al morir, su deseo final fue que sus restos permanecieran aquí.

Como reconocimiento a la importancia que aquellos hechos tuvieron para la conformación de nuestro país, TV Azteca presentó la extraordinaria serie “Hernán”, que resultó un acontecimiento muy relevante para la televisión mexicana no sólo por el nivel de producción de calidad mundial, sino por su gran valor cultural e histórico.

Conocemos cómo termina este encuentro entre Europa y América, somos producto de ello. La reunión entre el Viejo y el Nuevo Mundo fue la base de donde se desprenderían muchos de los cambios más importantes de la humanidad en materia tecnológica, económica, cultural e incluso gastronómica. Nada volvería a ser igual.

El resultado de este encuentro es nuestro México, una nación mestiza, y conocer nuestro origen, lejos de fomentar la creación de bandos antagónicos, solo debe fortalecernos y llenarnos de orgullo. Al final, entender de dónde venimos nos ayudará a conocer nuestras capacidades y a forjar con determinación nuestro destino.

¿Te gustó este blog? ¡Califícalo!

Total de Votos: 254

Ranking: 4.35

Únete a la conversación


Luis Alfredo Loya Navarro, Hermosillo, Sonora 17 noviembre, 2020

Interesante texto. No sabía de la relación tan estrecha que tenían. Qué interesante es saber más y más de nuestra cultura y raíces. ¡Viva México y su enorme historia! Gracias por el texto.

Luis Alfredo Perez Hernandez , Monterrey 15 noviembre, 2020

Muy buena aportación, disfruté leerla.

EMMANUEL PATRON, Tulum 14 noviembre, 2020

Resalta su interés en la influencia de Hernán Cortes y el grupo español, y muy poco sobre la igualdad de ambos líderes (Hernán y Moctezuma). La admiración del autor hacia un viejo continente encimando sobre el nuevo, me resulta un tanto trágica ya que referencia un menosprecio al continente americano que contó y contaba con grandes civilizaciones desarrolladas y subdesarrolladas (lamentablemente quemaron sus escritos).

Blanca Gonzàlez Arroyo , CDMX 11 noviembre, 2020

Muy interesante la información sobre el gran valor cultural e histórico sobre nuestro país y así saber de nuestro origen.

Lourdes, CDMX Xochimilco 10 noviembre, 2020

Es importante retroalimentarnos de nuestra cultura, sobretodo conocer nuestras capacidades para poder lograr un trabajo en equipo como nuestros ancestros.

Brigitte Cremoux, Ex comedor 10 noviembre, 2020

Magnífica publicación

Nayeli Vázquez Tapia, Veracruz 09 noviembre, 2020

Me resulta bastante interesante la presentación de ideas, así como información relevante de nuestra historia y cultura. Simplemente envolvente.

IRVING URIEL SANCHEZ VELAZQUEZ, tehuacan puebla 07 noviembre, 2020

Me parece interesante todo lo que acabo de leer, así que buscaré la serie de "Hernán", parece que está buena. :D Saludos y buena tarde.

Orieta Pacheco Ballesta, Torres Esmeralda. Piso 3 Torre 2 07 noviembre, 2020

Como siempre el recorrido por la historia y la cultura lo hace enriquecedor. Gracias por compartirnos su punto de vista, el cual nos enseña a tener la visión completa.

Luis Eduardo Torres, Puebla 06 noviembre, 2020

Maestro Ricardo Salinas Pliego, reciba por este conducto un cordial y respetuoso saludo y una sincera felicitación por su labor en pro de la salvaguarda cultural de México y la difusión de la memoria histórica.

Juan Carlos García Sosa, Querétaro 06 noviembre, 2020

Excelente texto. Es importante mostrar las dos caras de la moneda. Ni los españoles eran tan malos ni los aztecas tan buenos. Como bien dice, hay muchos mitos alrededor de lo que pasó en este periodo, sobre todo de la "traición" de la Malinche. Pero no se habla tanto de que a los aztecas los derrotaron los españoles porque muchos pueblos indígenas se aliaron a ellos, principalmente por el "maltrato" de los aztecas hacia ellos. Creo que México siempre ha buscado justificación para todo lo que le sale mal y lo podemos ver desde esos tiempos. Siempre es culpa de alguien más el que nos vaya mal (como en este caso de los españoles). Y creo que para que el país avance debemos dejar de lado toda esa historia incorrecta llena de mitos y hacer un mejor esfuerzo como sociedad para dejar las justificaciones pasadas y construir un mejor futuro.

Manfred Nuñez Solorio, Estado de México 06 noviembre, 2020

Cortés, a diferencia de, por ejemplo, Nuño de Guzmán, tenía respeto por los habitantes que iba conociendo, aunque era lógico que tendría que haber muertos de uno y de otro lado. Lo curioso es que ante la personalidad colectiva de los mexicas, fue necesario que los relatos estuvieran llenos de sangre y destrucción por parte de españoles casi inmortales, pues si no, seguramente se hubieran levantado una y otra vez y quizá nuestra historia sería más como en Filipinas. Por cierto, respecto al árbol donde Cortés lloró su derrota, en lo personal creo que no está en Popotla, sino en Naucalpan, muy cerca de la iglesia de la virgen de los Remedios. Quizá haya oportunidad de platicarte está teoría mía en alguna ocasión.

MIRIAM VERONICA VALLE SANCHEZ, CDMX 06 noviembre, 2020

Muy bien explicado y comprensible, saludos.

Alejandra Pérez Gómez , Xalapa, Veracruz 06 noviembre, 2020

Me gustó leerle.

Ricardo Gustavo Gallart Rodriguez, Banca Digital 06 noviembre, 2020

Gran pasaje de la historia y narrado con una perspectiva diferente. Gracias por compartir. Saludos

Claudia González García, Ciudad de México 06 noviembre, 2020

Es una gran historia, me gusta mi país y mis raíces. Gracias por compartir este tipo de historias señor Salinas, es muy emocionante saber la historia de nuestras raíces infinitas. Gracias por compartir 🙏

entradas relacionadas

Encuentra tu elemento En memoria de Sir Ken Robinson
Seis reflexiones ante el inicio de la reapertura
Mises en México (1): el comercio es la paz