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Ricardo Benjamín Salinas Pliego es un empresario mexicano, Fundador y Presidente de Grupo Salinas. Es un hombre cuyas convicciones y pensamiento se reflejan claramente en su obra así como en sus actividades empresariales. Es un hombre de familia, forjado en el valor del trabajo, la tenacidad, el esfuerzo y la pasión para alcanzar los sueños. Se considera un optimista nato.

Contador Público por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, cuenta con una Maestría en negocios por la Universidad de Tulane; sin embargo, no cree que los títulos académicos otorguen conocimiento por encima de la experiencia. Desde muy joven desarrolló su instinto empresarial en diversos negocios. Imposible es una palabra que no está en su diccionario.

Lector apasionado de la historia, sus personajes, el arte, la ciencia, la tecnología así como los negocios y finanzas, gusta de compartir sus intereses y no duda en manifestar su opinión sobre diversos temas de interés, como lo hace regularmente en su blog. Sus ideas las ha expuesto el Foro Económico Mundial de Davos, en The Young President’s Organization, The Economist Mexico Business Roundtable, el Instituto de las Américas, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, UCLA, TED, CAP, The Aspen Institute, The New York Forum, Universidad de Michigan, Universidad de Georgetown y la Escuela de Negocios de Harvard, donde usualmente trata asuntos relacionados con liderazgo, globalización, gobierno corporativo y las oportunidades en la base de la pirámide.

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Trabajo en Equipo

Trabajo en equipo.

Uno de los valores que guía nuestras actividades en Grupo Salinas es el Trabajo en Equipo. Es un valor importante porque nos hemos fijado metas elevadas y necesitamos del esfuerzo coordinado de todos para conseguirlas. El trabajo en equipo multiplica nuestra productividad, crea valor al efectuar tareas que se complementan entre sí y contribuye al desarrollo de todos.

Un principio estrictamente económico que guía el trabajo en equipo es el de la división del trabajo. Las ganancias en productividad derivadas de este principio fueron demostradas con mucha claridad por Adam Smith, en el siglo XVIII cuando estudió la producción en una empresa sencilla de manufactura de alfileres.

Su análisis comparó la producción en dos momentos, (a) cuando todo el trabajo lo hacía una sola persona, y (b) cuando se dividió la producción de manera óptima, en 18 etapas, con un equipo compuesto por los mismos integrantes. Cada miembro del equipo de trabajo se especializó en una tarea de acuerdo a sus habilidades —desde la compra del alambre hasta el empacado y la venta del producto terminado— y los resultados fueron sorprendentes: la producción per cápita de alfileres se elevó exponencialmente, de uno a 4,800 por día, gracias a la conformación del equipo.

Pero el trabajo en equipo va mucho más allá de la división del trabajo. Requiere de una mística, objetivos comunes, valores compartidos, confianza mutua, incentivos adecuados y liderazgo.

Aquí, la tarea del líder es fundamental, ya que: (i) plantea objetivos claros, (ii) asigna actividades, (iii) fija tiempos de entrega, (iv) involucra a todos en las tareas de acuerdo a las habilidades individuales, (v) determina un uso óptimo de los recursos, y (vi) define el tamaño óptimo del grupo.

Esto último es importante: debemos evitar la burocracia a toda costa, y por ello no debemos llegar a lo que se conoce como el “síndrome del ayudante del ayudante,” y que en un caso extremo nos lleva a estorbarnos entre nosotros.

También es importante que el equipo se componga de los mejores colaboradores en su área de especialidad y que además sean complementarios en sus habilidades; esta conformación servirá de apoyo y de plataforma de crecimiento para todos.

Además de las obvias ventajas para la empresa, el trabajo en equipo es fundamental para el crecimiento de quienes integramos la organización. Este valor nos ayuda a desarrollar un sentido de compromiso y de pertenencia, también nos beneficia a través de la multiplicación del valor, con lo que podemos alcanzar un mejor futuro.

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