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Mentalidad Ganadora

MentalidadGanadora

Comparto en este espacio un artículo que escribí para el diario El Financiero. Espero les resulte interesante.

A través de los últimos años, en mis conferencias sobre liderazgo y cambio cultural en distintas universidades, he enfatizado que en los países de Iberoamérica existen construcciones mentales que se levantan como obstáculos terribles en nuestro camino al desarrollo económico –y al combate a la pobreza.

Una parte de estas concepciones se relaciona con un marcado derrotismo y falta de entusiasmo de mucha gente: algo que en gran medida se asocia con una torcida visión sobre la relación entre esfuerzo y riqueza. Este derrotismo, que permea la mentalidad de muchos en América Latina, es perverso y explica en gran medida nuestros altos, permanentes y corrosivos niveles de pobreza material y espiritual.

Como un antídoto a esta mentalidad derrotista, recomiendo ampliamente la lectura de un libro escrito hace varias décadas por Paul Getty, magnate petrolero de vida interesantísima, que en su momento fue el hombre más acaudalado de los Estados Unidos y que hoy se conoce por el fabuloso legado cultural y artístico que donó a su Fundación.

El título del libro al que me refiero es “How to be rich”, o “Cómo ser rico”. En primera instancia este título levantará sospechas, porque en México tendemos a despreciar la riqueza por presuponer que toda fortuna tiene un origen ilegítimo. En su obra, Paul Getty rompe con esta visión y nos comparte sus puntos de vista sobre este tema tan importante. Los primeros capítulos ofrecen una interesante narración de cómo este empresario logró establecer un emporio petrolero a través de la perseverancia y el trabajo duro. Después nos aconseja cómo administrar la riqueza generada por las empresas, para que trascienda en beneficio de la sociedad.

La mentalidad millonaria

Para ilustrar uno de los puntos fundamentales de su obra, en el que me enfocaré en esta entrada, Getty  reflexiona sobre un cierto superintendente a cargo de sus operaciones alrededor de Los Ángeles, California, a quien se refiere como George Miller, quien mostraba cualidades sobradas para cumplir con sus responsabilidades.

No obstante, cada vez que Getty visitaba las instalaciones de su empresa en la región, encontraba grandes oportunidades de mejora: procesos lentos, riesgos industriales, excesos injustificados de personal, desperdicio de materiales, etc. En opinión de Getty, el señor Miller pasaba demasiado tiempo en las oficinas centrales y sólo unas horas a la semana supervisando las operaciones en el campo.

Un día, cansado de esta situación, Paul Getty reclamó a su superintendente, haciendo un recuento pormenorizado de cientos de oportunidades de mejora y externando su frustración y sorpresa de que alguien tan competente como el señor Miller hubiera dejado pasar todos esos detalles. El señor Miller sólo atinó a responder: “Es que usted es el dueño y en esa capacidad tiene una percepción distinta que la mía”.

La epifanía para Getty fue fulminante e inmediatamente propuso al señor Miller un nuevo esquema de trabajo que contemplaba una participación directa en las utilidades de las operaciones que supervisaba.

Sesenta días después ocurrió un milagro: Getty volvió a las distintas instalaciones supervisadas por el señor Miller y no encontró un solo problema, ni uno. Ahora el señor Miller pasaba todo el tiempo en el campo y se impacientaba sobremanera si algún asunto lo hacía acudir a las oficinas.

Su predilección era entonces supervisar detalladamente las operaciones, buscando constantemente mejoras y eficiencias, de tal forma que muy pronto ambos lograron ganar mucho más dinero de las empresas de Getty en la región de Los Ángeles, con lo que efectivamente Miller adoptó la mentalidad de “dueño”. Este episodio cambió por completo la percepción y la forma de trabajar en las empresas de Paul Getty, con lo que eventualmente se convirtió en el empresario más exitoso de los Estados Unidos.

Para Getty, existen sólo cuatro tipos de personas y es fundamental para la alta dirección empresarial saber quién es quién: (1) el empresario: es un individuo tomador natural de riesgos, inquieto, creativo y trabajador; es incapaz de recibir órdenes o de trabajar para alguien más; (2) el ejecutivo: es una persona igualmente inquieta y trabajadora, muestra atención a los detalles, pero prefiere trabajar para otro porque su tolerancia al riesgo es inferior; (3) el empleado: que prefiere un horario y un sueldo fijo, vacaciones y que acata puntualmente instrucciones, pero es incapaz de tomar riesgos y (4) el burócrata: no le importan las perspectivas ni los resultados de la empresa, le da lo mismo si ésta pierde o gana dinero, crea obstáculos e ineficiencias gratuitas y lo único que le interesa es que su sueldo sea pagado puntualmente.

Sobre los primeros dos tipos de personas, para Paul Getty, deben tener lo que él denomina la Mentalidad Millonaria y que en Grupo Salinas llamamos la Mentalidad Ganadora. Esta cualidad la posee quien se preocupa constantemente por los resultados de la empresa, que busca en todo momento mejoras y eficiencias, controla costos y gastos, incrementa las ventas, cuida a sus clientes y se preocupa por el futuro de la industria y los movimientos de la competencia.

Las personas con Mentalidad Ganadora generan la mayor proporción de valor empresarial y naturalmente serán recompensadas por ello, ya que las empresas, en un entorno cada vez más competido, no se pueden dar el lujo de perderlas: estas personas hacen la diferencia entre una empresa en crecimiento constante y la quiebra total.

El empleado también cumple un papel muy importante en cualquier organización por su confiabilidad, empeño y constancia. Es un elemento fundamental para que un negocio sea exitoso pero en mis empresas, prefiero que los empleados se vean como verdaderos Socios.

El burócrata en cambio, no tiene lugar en las empresas productivas y debe evitarse a toda costa o correremos el riesgo de perderlo todo. Lejos de buscar constantemente la creación de valor, sólo le interesa su bienestar personal y que su sueldo se pague a tiempo. Frecuentemente es deshonesto. El burócrata puede ostentar títulos de posgrado en las mejores escuelas de negocios, un coeficiente intelectual de 180 puntos y una década de “experiencia”, pero no genera valor porque en realidad esta “experiencia” equivale a la de un año, “multiplicada por diez”. Éstas son las personas que hacen lo mínimo y demandan todo de las organizaciones donde “trabajan” y sólo representan un obstáculo en la búsqueda de creación de valor económico.

En una empresa moderna, que opera en un mundo globalizado, no hay cabida para este último tipo de personas. Toda empresa exitosa buscará entre sus ejecutivos y empleados gente comprometida, atenta a los detalles, con ganas de progresar y con una Mentalidad Ganadora.

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María Rosalinda Cruz, Oaxaca 15 octubre, 2020

Muy interesante el contenido

Vanessa , Ciudad de México 06 julio, 2019

Acertadísimo. El problema radica en la educación respecto al dinero. TODOS, (en serio) ABSOLUTAMENTE TODOS, tenemos oportunidades. Quizás unas se presentan más fáciles para unos que para otros, pero, si algo he aprendido en mis últimos 6 años de los 12 años que llevo en experiencia laboral, es que, desde que mi relación con el dinero cambió, también los resultados de mi cartera. Entender que el miedo es tu mejor aliado a la hora de convertirte en un experto creativo al formular estrategias que te permitan salir de la “situación difícil”, es la clave para ser una persona con mentalidad ganadora y resultados prósperos. Hoy en día, aunque me apasiona mi profesión, no es el título lo que me define, es la manera en como combino mi estilo de vida con los principios que han hecho mi personalidad incólume. No sabía que el señor Ricardo Salinas era un mentor dedicado a impartir su experiencia y conocimientos. Señores, esto es una reliquia mexicana. ¡Que gustó leerle! Espero escucharlo en algún foro.

Julio Laborie,, Ciudad de México.: 11 junio, 2016

Don Ricardo B. Salinas: me gusta leer su opinión y reflexionar del tema en cuestión, para tratar de encontrar algo. Efectivamente la percepción que tiene de esa conciencia social en los países hermanos, de derrotismo y falta de entusiasmo, es real. La gente latina, carece en principio y por la generalidad de las personas de ambición, de definición, de falta de madurez, de ser responsables, ya que no saben agradecer y honrar su trabajo, por no estar convencidos o bien definidos en el papel que les tocó en ese tiempo y momento. Ahora bien, por lo que se refiere a “la mentalidad ganadora-idea de pensamiento de actuar como dueño”, es realmente difícil, al menos en nuestra cultura como lo ha percibido. Porque como lo dijo usted, hay que estar determinado y atento a los detalles: y eso significa ser creativo. Como por ejemplo la persona que ideó en su momento ahorrarse la compra de transportes, gastos mecánicos, pago de seguros… Pero habría más ganancias si creara su propia aseguradora… en fin. Y para finalizar amigo, más bien debería contratar una persona que actuara como en su momento Paul Getty (con la perspectiva de DUEÑO) visitando sus empresas para ver los tres puntos importantes para toda empresa: Personas, Producto y Proceso, además de los tres puntos importantes para todo individuo.

Marcelo Martín, App Móvil [iOS] 12 octubre, 2015

¡¡¡Brillante!!! ¡Saludos desde Argentina a mis hermanos de México!

Leonel Martinez Sanchez, Salvatierra, Guanajuato. 22 septiembre, 2015

Lo importante de los conocimientos es exactamente lo que plasma el artículo: la trascendencia del saber a través de las letras y poner en acción lo aprendido.

Florentina Lopez Baez, Jalisco 18 junio, 2015

Si bien necesitamos sentirnos como verdaderos socios, donde también todos estemos integrados como equipo, no sólo en tienda sino a nivel empresa, todos debemos estar enterados de los cambios, de las nuevas políticas que se realicen. Cambios en tiempo y forma es igual a cliente contento.

angela , lima peru 18 junio, 2015

Es muy cierto y alentador, pero qué sucede cuando en una empresa los ejecutivos se comportan como unos burócratas, y al mencionar los cambios que se requieren optan por separar quien los menciona.

DANIEL GERONIMO GUTIERREZ, TEAPA, TABASCO 14 junio, 2015

¡¡¡Excelente!!! Es un modo de motivarnos e impulsarnos cada día a fijarnos una meta para poder salir adelante y conseguir lo que siempre hemos querido y desde luego, para mí sería darle una mejor vida a mi familia. De antemano le doy un cordial saludo y ojalá que tengamos la misma dicha de poder superarnos y tomar ejemplos de personas guerreras.

jesus alberto leyva granados, tijuana 13 junio, 2015

Es una publicación muy profunda sobre los paradigmas que existen en Latinoamérica. Es muy buena publicación.

Julio Flores García, México DF 12 junio, 2015

Hoy tuve la oportunidad de conocerlo, fue un instante, una foto, unos segundos, en fin, el momento indicado en el que la inspiración de lo que hago día a día tiene sentido cuando personas como usted son ejemplo de disciplina, liderazgo, tenacidad y constancia. Comparto lo de la Mentalidad Ganadora, sin embargo yo le agregaría a la fórmula una Inteligencia Positiva. Espero poder estrechar de nuevo su mano, pero en un escenario donde compartamos alguna idea, generemos algo de valor a nuestra comunidad y tengamos una buena charla.

Ricardo Barraza, Estadod Unidos 06 junio, 2015

Me encantó la publicación. Pasa en la mayoría de las compañías y el punto más difícil es encontrar a los líderes que puedan correr las compañías como los dueños quisieran. Pero hay algo bien interesante en el siguiente nivel que no todos lo pueden descubrir y ésto lo pregunto a Ricardo Salinas que tiene la experiencia: ¿cómo dar el salto de trabajar dentro de la compañía día tras día a poder verla por afuera produciendo más que cuando uno estaba a cargo? Saludos al Grupo Salinas y felicidades por el buen trabajo.

francisco ramírez SA, Pachuca, Hgo. 06 junio, 2015

¡¡Excelente publicación!! Muchas gracias por compartir su experiencia con nosotros. Una mentalidad ganadora también es aquella que nos hace sentir que somos capaces e inteligentes, pero no sería nada inteligente el no tomar este conocimiento que nos brinda, para así mejorar en nuestro desempeño laboral y nuestra vida diaria. De igual manera replicarlo con nuestra familia, compañeros de trabajo y clientes para obtener resultados que sean favorables para nuestra empresa y para nosotros mismos. Gracias!! Rumbo a la excelencia!!

DORITA, Pitalito Huila Colombia 06 junio, 2015

Doctor Ricardo Salinas primero que todo, expreso mi gran admiración. Al leer este artículo me encanta ya que el primer paso para el desarrollo íntegro de un ser humano es ganar ¿Y cómo gano? ¿Cómo puedo tener una mente ganadora? Quiero en este pequeño espacio compartirle que gracias a los ejemplos de muchas personas grandes como ustedes, se aprende que no hay cosas imposibles sino más bien hombres incapaces. Hace 5 años era una ama de casa. A raíz de mi separación tuve que aprender a defenderme sola y brindarles a mis tres hijos la mejor calidad de vida. Empecé trabajando en lo que fuera y gracias a las TIC's terminé un pre grado y estoy realizando mi maestría. Escuché de usted porque estoy en un proyecto que lideran aquí en Colombia llamado Kioskos Digitales. Muchas gracias al Señor por permitirme escribirle y desearle que siga sembrando proyectos tan lindos que darán infinidad de cosechas para que todos seamos como los grandes "agricultores de sueños".

brandon y teresa ejecutivo de CDT, Reforma chiapas colonia centro 05 junio, 2015

¡¡INTERESANTE!! ES LA EXPRESIÓN QUE NOS QUEDÓ AL TERMINAR DE LEER, DEJA UN BUEN SABOR DE BOCA PARA SEGUIR LEYENDO NOTAS DE MOTIVACIÓN EMPRESARIAL.

Miguel Ángel Domínguez, Torre A 05 junio, 2015

Concuerdo con las ideas plasmadas en esta entrada, la mentalidad hace la diferencia. En cuanto al cuidado de los socios, es interesante que sean vistos como tal. Esto implica cuidado mutuo y mejores resultados para un bien común.

Virginia Sanchez, MAZ MADERO 04 junio, 2015

Sr. Salinas, buenas noches. Aprovecho la oportunidad de saludarle. Me disculpo por no elogiarle todos sus talentos, supongo esos ya los sabe y reconoce, sólo quiero agradecer el compartir un poco de su capacidad de dueño con nosotros los socios de la empresa. Le comento que honestamente no era muy aficionada a leer, sin embargo, la cualidad que tiene para hacer entender cada uno de sus artículos me ha tocado y estoy más que interesada en seguir leyendo y comerme el libro completito. Creo y pertenezco a los seres que aún confían en que todos y cada uno tenemos esa mentalidad ganadora, sólo es que llegue el momento, la frase, el timbre, la persona justa para descubrir la cualidad que todos tenemos. Saludos cordiales.

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