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Ricardo Benjamín Salinas Pliego es un empresario mexicano, Fundador y Presidente de Grupo Salinas. Es un hombre cuyas convicciones y pensamiento se reflejan claramente en su obra así como en sus actividades empresariales. Es un hombre de familia, forjado en el valor del trabajo, la tenacidad, el esfuerzo y la pasión para alcanzar los sueños. Se considera un optimista nato.

Contador Público por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, cuenta con una Maestría en negocios por la Universidad de Tulane; sin embargo, no cree que los títulos académicos otorguen conocimiento por encima de la experiencia. Desde muy joven desarrolló su instinto empresarial en diversos negocios. Imposible es una palabra que no está en su diccionario.

Lector apasionado de la historia, sus personajes, el arte, la ciencia, la tecnología así como los negocios y finanzas, gusta de compartir sus intereses y no duda en manifestar su opinión sobre diversos temas de interés, como lo hace regularmente en su blog. Sus ideas las ha expuesto el Foro Económico Mundial de Davos, en The Young President’s Organization, The Economist Mexico Business Roundtable, el Instituto de las Américas, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, UCLA, TED, CAP, The Aspen Institute, The New York Forum, Universidad de Michigan, Universidad de Georgetown y la Escuela de Negocios de Harvard, donde usualmente trata asuntos relacionados con liderazgo, globalización, gobierno corporativo y las oportunidades en la base de la pirámide.

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Una visión de largo plazo para Centroamérica

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Comparto en este espacio una versión en español de mi artículo de opinión publicado por The New York Times.

Aquí en México, como en el resto del mundo, nos impactó la terrible imagen de Óscar Alberto Martínez Ramírez y su hija Valeria de 23 meses de edad, tendidos sin vida sobre la ribera del Río Bravo en la frontera con Texas. Esta tragedia ilustra el enorme costo humano que representa la política migratoria de la Casa Blanca.

Las dos muertes, que se suman a un par de docenas más que se han documentado en los últimos meses en los centros de detención del Servicio Migratorio y el sufrimiento causado a miles de familias, son el resultado directo de decisiones en torno a una política migratoria que, entre otras medidas, incluye el encarcelamiento de quienes osan cruzar la frontera, el cierre de puntos de entrada y límites arbitrarios a las peticiones de asilo.

El problema es que estas medidas no sólo son de una crueldad indescriptible: simplemente, no funcionan.

Si se consideran como acciones disuasorias, estas políticas han tenido el efecto opuesto: en mayo, alrededor de 133 mil migrantes fueron capturados en la frontera, lo que representa un incremento de 32% desde abril. Algunos expertos consideran que este notable aumento es un intento de miles de centroamericanos por cruzar a Estados Unidos antes de que esto sea totalmente imposible, debido a la militarización de la frontera y al cierre de opciones legales para encontrar asilo.

También resultan contraproducentes porque ignoran las causas del éxodo centroamericano: el colapso económico, la pobreza generalizada, violencia extrema, escasez de alimentos y el derrumbe del Imperio de la Ley y del sistema democrático. Consideremos simplemente que, sin estar en guerra, el llamado Triángulo del Norte presenta una de las mayores tasas de homicidios de todo el mundo. Esta región sufre las consecuencias de un apetito insaciable por el consumo de drogas en Estados Unidos.

Las políticas migratorias de Estados Unidos resultan contraproducentes porque ignoran las causas del éxodo centroameriano.

Agravando la situación, la Casa Blanca recortó más de US$400 millones en recursos destinados para promover la economía de la zona, aunque parte de esta ayuda fue restaurada por el Congreso.

Tristemente, la gente en América Central se encuentra “entre la espada y la pared”: sufre violencia, inestabilidad política y pobreza crecientes que son en gran parte consecuencia de una fallida guerra contra las drogas o arriesgan sus vidas para reunirse con sus familias en Estados Unidos. El número de familias y menores que viajan solos, dispuestos a arriesgarlo todo para cruzar el Río Bravo aún sabiendo que serán detenidos y separados de sus seres queridos, habla de una desesperación que va en aumento.

Tras la amenaza de aplicar aranceles a nuestro país de no aceptar las condiciones arbitrarias impuestas por la Casa Blanca en materia migratoria, naturalmente, México enfrenta hoy una grave crisis que será agravada por la intensión de Washington de intensificar las redadas antiinmigrantes en los próximos días. Recordemos que en mayo el presidente Trump amenazó con imponer un arancel del 5% a todas las importaciones desde México, que sería escalado hasta un 25% de no satisfacer las condiciones impuestas por la administración Trump. Con ello se puso en riesgo una de las relaciones comerciales más importantes que existen en el mundo, incluyendo el nuevo Tratado de Libre Comercio regional.

Todas estas amenazas se realizan a pesar de que México ha capturado a más de 100 mil migrantes durante 2019, un 85% de los cuales provienen del Triángulo del Norte. Esto representa un alto costo para las finanzas públicas de nuestro país.

Mientras las cortes en Estados Unidos continúan debatiendo la legalidad de cerrar la frontera a los solicitantes de asilo político —un derecho humano universal—, México recibe cada vez más personas que esperarán, tal vez durante años, la respuesta a su petición de refugio en los Estados Unidos.

México recibe cada vez más personas que esperarán, tal vez durante años, la respuesta a su petición de refugio en los Estados Unidos.

A pesar de las críticas internas, el gobierno mexicano se comporta a la altura de las circunstancias y aborda esta situación como lo que es: una terrible crisis humanitaria. Más allá de los grandes retos que enfrenta, la administración del Presidente López Obrador se ha comprometido a tratar a los miles de refugiados con dignidad, buscando, en la medida de lo posible, brindarles servicios de salud, alojamiento y seguridad. Trabaja activamente para facilitarles su estancia en nuestro país y la búsqueda de oportunidades laborales.

Con la mirada puesta en las causas de esta grave crisis, el gobierno mexicano busca implementar una especie de Plan Marshall para Centroamérica. Se trata de un plan con un valor estimado en más de US$30,000 millones para invertir en la región y apoyar a los refugiados en México. Mientras los Estados Unidos se retractan de invertir en la región, nuestro país ha invertido US$30 millones en un proyecto de reforestación en El Salvador, con lo que se planea regenerar 50 mil hectáreas de bosque y la creación de 20 mil empleos.

En lugar de usar el miedo y la crueldad para amedrentar a los migrantes en búsqueda de una ganancia política inmediata, necesitamos reestablecer una visión de humanidad para resolver esta grave crisis.

Para el Presidente Trump, la muerte de cientos de migrantes —niños incluidos—, el daño económico de sus guerras comerciales y la negligencia ante las causas de una grave crisis de adicciones en distintas regiones de los Estados Unidos, es el precio que otros tienen que pagar para lograr la reelección.

En contraste, para el gobierno mexicano, los centroamericanos merecen empatía, humanidad y un trato digno para lograr reconstruir una región devastada por la violencia y el colapso económico y del Imperio de la Ley, de manera que nadie se vea obligado a abandonar su tierra.

Me queda claro cuál es la visión correcta.

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19.julio.19
Martina Jacqueline L'HOIST Tapia , CDMX:

No solo me pareció un buen análisis de la problemática, sustentada en números rojos, sino que me gustó mucho la visión humanitaria del texto.

17.julio.19
Coda Rayo-Garza, Laredo, TX:

I am very grateful for your advocacy. I am a native of Laredo, TX and my family from Nuevo Laredo, Tamaulipas so what is happening is very impactful to families like my own. Recently, I ran for State Representative with the hopes that I can advocate for all.

16.julio.19
Martin Emanuel , Greenville, South Carolina:

Dear Mr. Salinas, wonderful opinion piece in the NYT. Our president calls the NYT "Enemy of the people", he is spreading lies. His supporters belive him, but would fail a basic reading and comprehending test. Your voice should be heard in the US. Please think of ways to get the truth out.

16.julio.19
Elliot Gerson, Aspen:

This is superb!

16.julio.19
Maria McFarland Sánchez-Moreno / Executive Director / Drug Policy Alliance, U.S.:

I'm writing to congratulate you on your truly excellent op-ed in today's New York Times. I fully agree with your take on the cruelty of the Trump administration's policies toward migrants and toward Mexico and the Northern Triangle countries. I also strongly agree concerning the absurdity and wrongheadedness of the US ignoring its role in pushing for a drug war that is fueling the violence, corruption, and poor governance that drives so many people to flee.

15.julio.19
.arco J Montellano, CDMX:

Estoy cierto de que los más grandes problemas de la humanidad no son, en esencia, la migración o la falta de oportunidades en sus países o los países pobres o los ricos o la falta de desarrollo, etc. El verdadero problema no está en lo evidente, el verdadero problema está en el dinero y en su existencia. Cierto, nadie ha hecho un análisis concienzudo de tal afirmación, ya que la utilización del dinero está en la misma condición que la religión, que no tiene cuestionamientos, porque solo se usa sin pensar. El no pensar en sus consecuencias, en el nivel más inconsciente del primitivismo humano y considerando que el dinero no es bueno o malo, solo es inanimado, pero el valor implícito lo convierte en el motor y como la causa principal de todos los problemas antes mencionados. El dinero principalmente, el condicionamiento de las personas a la economía actual y posibilidades fantasiosas provocadas por el sistema económico que tiene como consecuencia nuestra actual situación. Tengo una propuesta en la que no se incluye el dinero, lo que es muy estúpido seguir usando, no es para los humanos y menos cuando se tienen mentes primitivas poco desarrolladas.

15.julio.19
jhon david , valledupar, cesar, colombia:

Cordial saludo. Algo similar se está viviendo en Colombia, por la migración de venezolanos, hijos de colombianos, que ahora buscan refugio dadas las malas condiciones de vida que tiene Venezuela. Los municipios fronterizos se sienten amenazados, porque la mano de obra se abarata y los servicios en salud disminuyen por el incremento de los gastos en salud. Pero antes que todo lo anterior, están seres humanos que sufren. Ellos no tienen más esperanza, en sus caras se ve la tristeza y la dureza de la calle. América Latina merece un mejor futuro, su gente merece un lugar lleno de oportunidades laborales, de desarrollo personal. Somos los llamados a contribuir de alguna forma para que esto suceda. Saludos.

12.julio.19
fernando rendon, Puebla:

Concuerdo con todo lo que comenta sobre la situación de la migración en Latinoamérica. Por eso la gran importancia de elegir correctamente a nuestros gobernantes.

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