Foto RBS

Ricardo Benjamín Salinas Pliego es un empresario mexicano, Fundador y Presidente de Grupo Salinas. Es un hombre cuyas convicciones y pensamiento se reflejan claramente en su obra así como en sus actividades empresariales. Es un hombre de familia, forjado en el valor del trabajo, la tenacidad, el esfuerzo y la pasión para alcanzar los sueños. Se considera un optimista nato.

Contador Público por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, cuenta con una Maestría en negocios por la Universidad de Tulane; sin embargo, no cree que los títulos académicos otorguen conocimiento por encima de la experiencia. Desde muy joven desarrolló su instinto empresarial en diversos negocios. Imposible es una palabra que no está en su diccionario.

Lector apasionado de la historia, sus personajes, el arte, la ciencia, la tecnología así como los negocios y finanzas, gusta de compartir sus intereses y no duda en manifestar su opinión sobre diversos temas de interés, como lo hace regularmente en su blog. Sus ideas las ha expuesto el Foro Económico Mundial de Davos, en The Young President’s Organization, The Economist Mexico Business Roundtable, el Instituto de las Américas, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, UCLA, TED, CAP, The Aspen Institute, The New York Forum, Universidad de Michigan, Universidad de Georgetown y la Escuela de Negocios de Harvard, donde usualmente trata asuntos relacionados con liderazgo, globalización, gobierno corporativo y las oportunidades en la base de la pirámide.

www.ricardosalinas.com
BotonMenú
@ricardosalinas
Ver todas las entradas
Categorías

 

Los venezolanos merecen un país libre y próspero

Mises-en-México

“Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.”

Benito Juárez

Comparto en este espacio mi artículo de opinión publicado en los diarios El Financiero y El Informador.

Al considerar la situación actual en Venezuela, es muy oportuno recordar la frase juarista más célebre. Los venezolanos se encuentran entre dos filos, puesto que mientras el gobierno aplasta los derechos y las libertades de los individuos, Estados Unidos amenaza con una intervención militar para “resolver la situación”. Ambos escenarios son inaceptables.

Es imposible negar que el régimen de Nicolás Maduro es corrupto, militarista y antidemocrático. Sobra decir que sigue un modelo económico totalmente fallido. Es incalculable el costo social de mantener a millones de venezolanos hundidos en la miseria durante tantos años. Pavorosamente, en Venezuela hoy conviven la hiperinflación —que se estima alcance 1,000,000% este año—, el desempleo generalizado, la hambruna, el crimen organizado y la violencia sin control.

Siguiendo al pie de la letra el modelo cubano, el costo en el mercado de los ingredientes para preparar una taza de café o adquirir una caja de cereal equivalen a un mes de salario medio —si es que alguien tiene la fortuna de conseguir un empleo—. Se trata sin duda de una gran tragedia humana que debe terminar. El país que hace medio siglo era uno de los más prósperos del continente hoy se considera uno de los más empobrecidos y peligrosos.

El país que hace medio siglo era uno de los más prósperos del continente, hoy se considera uno de los más empobrecidos y peligrosos.

Por más de dos décadas, bajo el chavismo, los venezolanos han padecido una represión sistemática, la pérdida gradual de todas sus libertades y el ataque frontal hasta llegar a la aniquilación de los medios de comunicación independientes, la sociedad civil organizada y la oposición política —cuyos líderes han sido encarcelados, exiliados o simplemente “desaparecidos”.

La escasa legitimidad del gobierno de Maduro se desvaneció después de las elecciones celebradas el año pasado, donde ocurrieron y se documentaron todo tipo de irregularidades —y el gobierno respondió a las protestas de la oposición, una vez más, con amenazas, cárcel y, en el mejor de los casos, el exilio para sus líderes—. Ser oposición en Venezuela constituye un gran acto de valentía.

El golpe de estado se consumó cuando Maduro decidió unilateralmente desechar la Constitución. Hoy naturalmente muy pocos países reconocen la legalidad del régimen de terror que prevalece en Venezuela.

No obstante, la intervención extranjera nunca se justifica porque, lejos de mejorar la situación, frecuentemente la empeora —como hemos podido ver en los últimos años en países como Irak y Afganistán—. Es por ello que las insinuaciones de Donald Trump, respecto a la posibilidad de una intervención militar, son absolutamente inadmisibles y deben ser rechazadas con firmeza por la comunidad internacional. De la misma manera, la larga intervención cubana en los asuntos internos de Venezuela debe ser denunciada con firmeza. Los agentes de la isla, que supuestamente realizan tareas humanitarias, deben ser expulsados del país que han saqueado y desestabilizado durante dos décadas.

No obstante, la intervención extranjera nunca se justifica porque, lejos de mejorar la situación, frecuentemente la empeora.

En América Latina estamos muy conscientes del altísimo costo político, social y económico de la Doctrina Monroe, pero Cuba claramente impulsa una doctrina paralela igual de tóxica que, desde su punto de vista, les otorga el derecho de exportar el socialismo a cualquier país de América Latina. El socialismo es un engaño, un sistema insidioso que ha fracasado en todas sus versiones: promueve una forma de organizar la economía y los asuntos públicos, fallida, autoritaria y que para funcionar atenta directamente en contra del sistema de libertades, especialmente la de expresión y la de comercio.

No obstante, a través de los últimos cien años, este sistema a todas luces fracasado se ha logrado vender en muy distintas presentaciones en la extinta Unión Soviética, Corea del Norte y, por supuesto, bajo la marca chavista en Venezuela —donde el colapso del socialismo supera el que han padecido muchos otros países: una señal de ineptitud y dolo extremos.

El ideal juarista del respeto al derecho individual define una aspiración democrática que debe unir a todos los países de América Latina. Es el mismo espíritu que hoy une a cientos de miles de venezolanos que han salido a las calles a expresar su hartazgo, en Caracas y en muchas otras ciudades alrededor del mundo —en el exilio venezolano ya se cuentan millones de personas—. Éste es el espíritu que debemos apoyar. Pero no debemos quedarnos allí, las naciones de América Latina deben colaborar activamente en la definición de una solución. Nuestro país tiene una tradición de participar y no sólo ser un observador en la solución de conflictos alrededor de América Latina. Ésta es una espléndida oportunidad de mostrar una vez más la calidad de nuestra diplomacia. En Venezuela debe prevalecer el diálogo, pero la comunidad internacional debe establecer límites, tiempos y objetivos específicos para que los problemas de ese país se resuelvan.

Los mexicanos tenemos la obligación moral de apoyar al pueblo venezolano para que encuentre la solución a sus graves problemas, por sus propios medios y democráticamente. En América Latina debemos trabajar para que la terrible situación en Venezuela, causada por la increíble ineptitud y corrupción del chavismo, llegue pronto a una solución. El respeto al derecho ajeno debe transformarse en la promoción activa de los derechos de nuestros hermanos venezolanos.

Entradas Relacionadas:
Comentarios [5]
Comentar

Comentarios (5)

Mostrar/Ocultar reglas para comentar

¿Estás de acuerdo con las reglas de publicación?

Nombre
 
Dirección de Correo Electrónico
 
Ubicación
 
Su comentario
 

23.mayo.19
Roberto , Mexico:

Señor Salinas, muy acertado su comentario. Aun cuando en estos tiempos existen muchos "robots" que distorsionan, los mexicanos debemos estar más unidos para que esto no nos suceda. Debemos dejarle un buen futuro a nuestros jóvenes con nuestro ejemplo. Saludos.

19.mayo.19
Ivan Nuñez, Panama:

Dear Ricardo, I am not be too sure of a US intervention, as mr Trump’s words have typically been more ‘fireworks’ than anything else. As we know, an intervention is a complex and risky bet, and as long as the POTUS can ensure his re-election with words and embargoes, he may not need to commit any US troops. In such case, I see few possibilities of Venezuela returning to democracy in the medium term. It is excellent to denounce all that global powers are doing wrong in that country, but truth is, neither Rusia nor China are particularly keen on democratic rule, preferring instead autocratic rulers who do not care much about formal complaints, and which constituents barely have access to free press. Without a US intervention, and given the unsuccessful history of dialogue with Maduro’s regime (totally uninterested in free elections and much less in independent judges), the best solution I see is one where the Chavista party itself finds a way to regenerate its leadership and opt for a more pro-market leadership, while keeping the usually tight control of the media, oil, drug trafficking, imports etc. In any case, Mr Trump’s incendiary remarks and lack of action (except for the classic ‘a la Cubana’ sanction package) risk creating a large scale long term strategic problem for the hemisphere for years to come.

17.mayo.19
Andrés Maqueo, Toluca:

3- Como mexicano y latino, sé que Trump, sus políticas y trato hacia nosotros no ha sido el más justo, pero creo que si EU decide intervenir militarmente en Venezuela el 90% de los venezolanos dentro y fuera del país estarán de acuerdo, ya que necesitamos un defensor ante el gobierno dictatorial. 4- La calamidad y el éxodo van mas allá de lo comentado en su blog. La cantidad de familias separadas es abrumadora, un ejemplo, de mi promoción de la escuela solo 2 de 30 estudiantes siguen viviendo en Venezuela, tengo amigos en todos los continentes. No solo falta comida si no las medicinas. En lo personal lamento decirle que mi padre murió en Venezuela de un infarto hace 1 mes. Todos los meses le mandaba dinero, pero me enteré después de su muerte que a pesar del dinero las medicinas no las encontraba. Mi padre nunca quiso salir de Venezuela, amaba ese país. Hoy es una víctima más de un gobierno tirano. Finalmente, hace menos de 2 semanas Jorge Rodríguez, ex yerno de Chávez y parte del gabinete de Maduro, dijo refiriéndose a la situación de Venezuela: "El sufrimiento de un pueblo no puede ser la clave para generar un cambio de gobierno", con lo cual se deja ver que lo único que importa es que ellos gobiernen, lo demás no tiene importancia. Saludos.

17.mayo.19
Andrés Maqueo , Toluca:

Estimado Sr. Ricardo Salinas: soy mexicano de nacimiento y venezolano de corazón. Tuve la fortuna de llegar a Venezuela cuando tenia 2 años y poder crecer y criarme allá. Era un país vibrante con muchos recursos y gente cálida. El vivir antes, durante y posterior al chavismo me permite opinar. He tenido la fortuna de vivir en 4 países desde entonces (México, China, Colombia y Venezuela) lo cual me permite comparar con otros países y ver la situación que le ha tocado vivir a Venezuela por 21 años. 1- Venezuela o el pueblo venezolano NO puede por sí solo salir de la dictadura de Maduro. Este dictador tiene comprado al ejército, al cual no le conviene la salida de Maduro ya que perderían la complicidad para el tráfico de drogas por parte del Cartel de los Soles (militares). 2- Se ha hecho el intento en innumerables ocasiones de salidas democráticas, pero empecemos, bien lo dice usted en su blog, Maduro violó la constitución. Al hacer esto no hay cabida a una salida democrática o a un diálogo. Se ha intentado cientos de veces, siempre quebrado por el mal llamado gobierno.

15.mayo.19
noel tichy, ann arbor:

Ricardo, your point of view on Venezuela is spot on. I have worked there on and off since 1964 and have had graduate students from Venezuela both at Columbia University in the 1970s and at the University of Michigan. I work closely with Ivan Lansberg, from Venezuela and former Ph.D student of mine and now professor and head of Family Enterprise programs at Northwestern U, Kellog School (check out his website). You and Ivan should connect. Regards, Noel.

CERRAR

Enviar