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Ricardo Benjamín Salinas Pliego es un empresario mexicano, Fundador y Presidente de Grupo Salinas. Es un hombre cuyas convicciones y pensamiento se reflejan claramente en su obra así como en sus actividades empresariales. Es un hombre de familia, forjado en el valor del trabajo, la tenacidad, el esfuerzo y la pasión para alcanzar los sueños. Se considera un optimista nato.

Contador Público por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, cuenta con una Maestría en negocios por la Universidad de Tulane; sin embargo, no cree que los títulos académicos otorguen conocimiento por encima de la experiencia. Desde muy joven desarrolló su instinto empresarial en diversos negocios. Imposible es una palabra que no está en su diccionario.

Lector apasionado de la historia, sus personajes, el arte, la ciencia, la tecnología así como los negocios y finanzas, gusta de compartir sus intereses y no duda en manifestar su opinión sobre diversos temas de interés, como lo hace regularmente en su blog. Sus ideas las ha expuesto el Foro Económico Mundial de Davos, en The Young President’s Organization, The Economist Mexico Business Roundtable, el Instituto de las Américas, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, UCLA, TED, CAP, The Aspen Institute, The New York Forum, Universidad de Michigan, Universidad de Georgetown y la Escuela de Negocios de Harvard, donde usualmente trata asuntos relacionados con liderazgo, globalización, gobierno corporativo y las oportunidades en la base de la pirámide.

www.ricardosalinas.com

Creación de valor social compartido

Ricardo Salinas Pliego entregando juguetes a los niños en el jugetón

Desde inicios del siglo XX, las empresas han sido parte de nuestra cultura y, al igual que la familia, el gobierno o la religión, se han convertido en una de las instituciones pilares de la sociedad moderna.

Bajo esta visión, la empresa privada es más que una entidad generadora de utilidades financieras, es también un importante medio para crear valor social y económico –aunque atención: nunca debemos menospreciar la generación de utilidades financieras, una función básica en la economía de mercado.

Hoy, los empresarios, además de generar rendimientos financieros y empleos, debemos construir las condiciones necesarias para que nuestras organizaciones perduren y sean sustentables a lo largo del tiempo: que crezcan en el terreno fértil de una sociedad próspera.

Por ello, las empresas que invierten en el futuro requieren desarrollar capacidades no sólo en las personas, sino también en las comunidades en las que operan. Sin duda, las empresas ejercen una importante influencia en la sociedad y sus estrategias y resultados impactan en diversos grados en la vida de sus empleados, socios, asociados, clientes, proveedores y en la comunidad en general.

La gestión empresarial se debe alinear necesariamente con la lógica económica, pero el dinero no debe ser el objetivo primordial del empresario. Es importante un equilibrio entre el interés público y la generación de utilidades, ya que la mutua dependencia entre empresas, sociedad y gobierno, implica que las decisiones de negocios y las políticas públicas deban seguir el principio de valor social compartido.

Empresas prósperas generan sociedades prósperas y viceversa. En todo esto, nunca debemos olvidar que la generación de utilidades es por sí misma una labor importante de la comunidad empresarial: las utilidades representan el excedente de valor creado por la empresa y sus empleados en sus procesos productivos.

Sin embargo, este círculo virtuoso requiere de al menos tres condiciones:

Primera: educación, salud e igualdad de oportunidades como base esencial para una fuerza laboral productiva, consumidores responsables y bien informados y una economía competitiva.

Segunda: la utilización racional y sustentable los recursos naturales.

Tercera: un Estado de Derecho que garantice la adecuada protección de la propiedad, la libertad y que brinde seguridad a la sociedad.

En Grupo Salinas desarrollamos decenas de iniciativas basadas en el concepto de creación de valor social compartido. Nuestra estrategia, implementada a través de Fundación Azteca, Fomento Cultural Grupo Salinas, la Ciudad de las Ideas –que es un festival de mentes brillantes--, Caminos de la Libertad y Kybernus, entre otras organizaciones, comprende distintos proyectos que abonan a favor de las tres condiciones mencionadas: desde la educación y la salud, hasta la difusión de la Libertad como un valor fundamental, pasando por numerosas campañas ecológicas y de fomento a la cultura y el arte.

Hoy no podemos concebir el desarrollo de México sin empresas pujantes, como tampoco es posible pensar en empresas rentables sin una sociedad próspera.

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06.noviembre.12
Arturo Zárate Vite, México, D.F.:

Ante la inquietud que ahora existe no sólo en México sino en muchas partes del mundo, sin salvarse las naciones desarrolladas, por la crisis económica y la falta de oportunidades, es necesario revisar valores para hacer efectivo el equilibrio entre empresas pujantes y sociedad próspera.

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